PARAMÉDICOS, BOMBEROS Y SOCORRISTAS DEL MUNDO
FORO DE EXPRESIÓN EXCLUSIVO PARA NUESTROS USUARI@S ACTIV@S
Te invitamos a registrarte y ser Usuari@ Activ@
Escribe tu PRESENTACIÓN en el subforo NUEV@S COMPAÑER@S y tu Firma en tu perfil.
Con tus comentarios, sanas discusiones y Nuevos Temas le das vida al foro
Si tu cuenta es de Hotmail o Yahoo, probablemente te llegará una Circular Automática y se encuentre en tu "Carpeta de Correo No Deseado".
No olvides escribir tu Nombre de Usuari@ y Clave de Acceso en un cuaderno o libreta por si los olvidas.

Alcohol y Manejo de Vehículos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Alcohol y Manejo de Vehículos

Mensaje por Zero 2 el Vie 23 Nov 2012 - 20:03

Hola compañer@ de foro, gusto en saludarte.

Acabamos de hacer este video y deseamos compartirlo contigo.

Esperemos sea de tu agrado y utilidad.

También deseamos leer tu opinión.

Gracias.


Zero 2
Usuari@ Master
Usuari@ Master


Volver arriba Ir abajo

Re: Alcohol y Manejo de Vehículos

Mensaje por Invitado el Vie 23 Nov 2012 - 20:32

Hola a todas/os
Gracias, Grupo Zero
Muy bueno el video!!! Muy buena la concientización!!!

Las cifras no mienten. Según estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el alcohol causó una muerte cada dos segundos solamente en los países de América Latina durante 2002, un número que se estima ha subido en los últimos 10 años. Por otro lado, la misma OPS informa que 5.4 por ciento de los fallecimientos en la región son causados por el alcohol, en comparación con 3.7 por ciento con el resto del mundo. En términos de porcentajes, esto significa un 68 por ciento más. En estos datos no solo toman en cuenta al alcohol como causante de padecimientos mortales, sino como provocador principal de los accidentes de tránsito.

Suena alarmante
Un estudio realizado en 2006 podría explicar con más exactitud de dónde provienen las cifras anteriores: en este lado del mundo los hombres consumimos un promedio anual de 8.5 litros de alcohol per cápita, mientras que la media global fue de 6.2. Es una marca nada halagadora. Tal vez, estás pensando que este artículo te lo podrías saltar olímpicamente y seguir leyendo las siguientes páginas, ya que tú sólo tomas ocasionalmente, pero sería una pésima idea. A continuación te presentaremos no solamente cifras alarmantes del consumo de alcohol y sus consecuencias en esta parte del continente, sino que también encontrarás los síntomas más claros del alcoholismo y muchos consejos de los expertos acerca de cómo hacer para que el licor no sea un factor de riesgo en tu vida ni en la de los que te rodean.

Los síntomas
En todos lados hay alcohol: en los restaurantes, en las bodas, en las fiestas, incluso, lo más seguro es que tengas algunas botellas en casa, ya sea para poner el ambiente cuando tienes invitados o para amortiguar las penas (lo cual es una pena).
No nos vamos a poner moralistas ni te diremos que no bebas una sola gota de alcohol en lo que resta de tu vida (aunque tu hígado te lo agradecería mucho). De hecho, una copa de vino o determinadas cantidades de alcohol semanales pueden beneficiar tu salud en algunos aspectos, como lo demuestran varios estudios. Sin embargo, ingerirlo regularmente y sin medida te puede convertir en parte de las estadísticas que leías al principio de este artículo, sobre todo, si lo combinas con el volante. Obviamente, el hecho de tomarte una copa a la hora de la comida o unas cervezas el fin de semana no te pone al borde de la muerte (a menos que decidas regresar a casa manejando). Según varios especialistas, el alcoholismo es una enfermedad que presenta cuatro características o síntomas principales:
Ansia En otras palabras, una fuerte necesidad de beber.
Pérdida del control No dejar de tomar una vez que comenzaste a hacerlo.
Dependencia física Cuando no estás bebiendo experimentas náusea, sudoración o temblores.
Desarrollo de una tolerancia mayor Necesitas beber cantidades de alcohol cada vez más grandes para que sientas que te hace efecto.
Lapsus de memoria Tienes lagunas y no recuerdas lo que hiciste cuando estabas embriagado.
Si además bebes solo, te pones violento cuando lo ingieres, buscas pretextos para tomarlo y dejas de hacer actividades importantes tanto sociales como familiares o, incluso, laborales, tienes un problema fuerte con el alcohol, por lo que tienes que buscar ayuda profesional.

Los riesgos
Los estudios han demostrado que el abuso prolongado del alcohol causa muchos tipos de enfermedades que atacan a distintas partes del cuerpo y, además, hace que las posibilidades de desarrollar otras enfermedades crónicas crezcan dramáticamente. Por mencionar algunas, su exceso daña al hígado (provocándole males como cirrosis y hepatitis), pérdida de la memoria, úlceras, anemia, coagulación defectuosa, deterioro del funcionamiento sexual, depresión, cáncer e, incluso, podría ocasionar daño cerebral.
No existe una causa conocida del alcoholismo, aunque las investigaciones sugieren que ciertos genes pueden incrementar el riesgo de desarrollarlo. De todos modos, los especialistas coinciden en que los hombres con mayor riesgo de padecer alcoholismo son los que consumen 15 o más tragos a la semana, o cualquier persona que tome cinco o más copas por ocasión al menos una vez por semana (un trago puede ser una botella de cerveza de 340 ml, un vaso de vino de 140 ml o 40 ml de licor).
El otro gran riesgo del alcohol (al que la mayoría de nosotros estamos sometidos) son los accidentes automovilísticos. Tan solo en la Ciudad de México la policía registró 22 mil 795 percances de tránsito en 2006, de los cuales siete de cada 10 estuvieron vinculados con el alcohol. Entre choques y atropellamientos, 389 personas murieron y más de 16 mil resultaron heridas. Por otro lado, los números de la asociación civil Luchemos por la Vida, en Argentina, dicen que el promedio diario de muertes por accidentes de tránsito en ese país es de 22 y en la mitad de los casos el alcohol tuvo algo que ver.
La explicación no tiene mayor ciencia: cuando tomas alcohol, tus habilidades (visión, reflejos, equilibrio) disminuyen considerablemente.

El alcohol a corto plazo
Los efectos del alcohol se presentan al poco tiempo de su ingesta y van cambiando conforme el tiempo corre. Cuando detectes los siguientes síntomas, es momento de pasarle las llaves del auto a alguien más (que no haya bebido):
Relajación En un principio, el alcohol produce sensaciones de relajación o de euforia, pero después aparecen otros síntomas, como problemas de coordinación. Esto se debe a que las células de tu cuerpo son altamente permeables al alcohol, así que una vez que entra al torrente sanguíneo, se esparce a casi todos los tejidos.
Cansancio Cuando el alcohol llega a la sangre (entre 30 y 90 minutos después de ser ingerido), se produce una disminución en los niveles de azúcar del torrente sanguíneo. Te sientes agotado, porque el alcohol acelera la transformación del glucógeno (la sustancia que se encarga de almacenar el azúcar en el hígado) en glucosa, la cual se elimina más rápido.
Dolor de cabeza El alcohol inhibe la vasopresina, la hormona que sintetiza el hipotálamo y que luego es liberada por la neurohipófisis. Esta hormona es la que mantiene el balance de líquidos en el cuerpo, ordenando al riñón que reabsorba agua de la orina. Si la función de la vasopresina falla, los riñones eliminan más agua de la que ingieren, lo que provoca que busque líquido en los otros órganos. Esto provoca que las meninges (las membranas que cubren al cerebro) se inflamen, provocando los típicos dolores de cabeza.
Muerte Al consumirlo en exceso (lo cual depende de la resistencia de tu organismo al alcohol), te puede llevar a la inconsciencia total o, bien, a un envenenamiento por alcohol, que puede acabar en la muerte por medio de un paro cardiorrespiratorio, o por asfixia (cuando el vómito obstruye la tráquea).

Así te afecta
Cerebro y sistema nervioso Su abuso inhibe gradualmente las funciones cerebrales. El primer aviso son los cambios de humor. Al beber continuamente se altera el control motor, produciendo pérdida del equilibrio y mala pronunciación al hablar. También se altera la acción de los neurotransmisores. Esto produce temblores, alucinaciones y reflejos retardados. También afecta a la memoria y las funciones motoras. Hay disminución en los niveles de vitamina B1, lo que puede dar lugar a la enfermedad de Wernicke-Korsakoff (que implica alteraciones en los procesos de pensamiento y memoria).
Corazón y aparato circulatorio Si lo tomas en dosis pequeñas, mejora la circulación; pero en exceso aumenta la actividad cardiaca. Produce hipertensión, además de dañar al corazón por sus efectos tóxicos. También lo debilita y afecta su capacidad para bombear sangre.
Aparato digestivo, páncreas e hígado Produce molestias estomacales a causa de las erosiones que provoca el alcohol en las mucosas gástricas. Úlceras, hemorragias o perforaciones de las paredes gástricas. El aumento de la producción de ácidos gástricos genera inflamación e irritación de las paredes estomacales. El siguiente paso son las úlceras. También fomenta el desarrollo de cáncer de estómago, laringe, esófago y páncreas. Puede desatar inflamación del esófago, así como várices esofágicas sangrantes o, bien, pancreatitis crónica o aguda. La primera viene acompañada de fuertes dolores; con la segunda, disminuye tu calidad de vida y te deja a unos pasos de la muerte. Además, es un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo II y peritonitis. Asimismo, puede producir hepatitis alcohólica cuando se irrita la célula hepática. También hay posibilidad de producir esteatosis (hígado graso), al tratar de evolucionar para la carga metabólica a la que es sometida por el exceso de alcohol. Y, de ahí, puede derivar a una hepatitis o a una cirrosis hepática.
En la sangre Inhibe la producción de glóbulos rojos y blancos; y, sin la suficiente cantidad de glóbulos rojos, viene una anemia; cuando no se generan glóbulos blancos, el sistema inmunológico falla, quedando a merced de bacterias e infecciones.

Alarga tu vida
Las muertes y discapacidades causadas por el consumo de alcohol pueden prevenirse totalmente, mientras que el riesgo de desarrollar algún padecimiento a causa del alcohol (como úlceras, diabetes, cirrosis, hepatitis y cáncer, entre otros) se puede disminuir tomando algunas precauciones al ingerir alcohol. Medline Plus, el sitio web de los institutos nacionales de Salud de Estados Unidos y de su Biblioteca Nacional de Medicina, hace tres recomendaciones básicas:
1 Nunca manejes después de haber bebido alcohol. Cuando dicen nunca, se refieren a que no conduzcas, aunque hayas tomado una sola copa y no te sientas mareado. Recuerda que el alcohol disminuye tu capacidad de reacción. Mejor pide un taxi o deja que alguien sobrio conduzca tu auto.
2 No tomes con el estómago vacío. Come antes y durante la ingesta de alcohol. Esto aminorará sus efectos.
3 Ingiere un vaso de agua por cada trago que pidas. Esto ayuda a diluir el nivel de alcohol en la sangre. No solo disminuirás el efecto del licor, sino que, al día siguiente, la resaca será mucho menos intensa.
POR: Alberto Rojas-Eguiluz
Gracias, saludos

Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.