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Columna de Guadalupe Loaeza sobre la Cruz Roja Mexicana

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Columna de Guadalupe Loaeza sobre la Cruz Roja Mexicana

Mensaje por Zero 2 el Sáb 14 Mayo 2011 - 15:13

Hola compañeros foreros, gusto en saludarles.

Me he quedado gratamente sorprendido al leer las letras de doña Guadalupe Loaeza, compañera escritora, a tal grado que me gustaría, si ustedes me lo permiten, compartirles su nota más reciente:

Columna de Guadalupe Loaeza sobre la Cruz Roja Mexicana

Nuestra Cruz Roja

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Guadalupe Loaeza
(12-May-2011).-
Para Dani.


Cuando era niña, la Cruz Roja en mi casa tenía un lugar sagrado. El teléfono de sus instalaciones estaba apuntado en la primera página de la agenda familiar con números gigantescos, "para cualquier emergencia", decía mi madre convencida de que la Institución, después de la Virgen de Guadalupe, era nuestra salvadora . En varias ocasiones recurrimos a ella, recuerdo especialmente una que tiene que ver con una trabajadora doméstica que solía trabajar con nosotros y que se llamaba Flavia. La recuerdo muy trabajadora y alegre, pero tenía un gravísimo problema, era más fea que el hambre. Su piel era cacariza y era dueña de un par de labios gruesísimos, además usaba unos anteojos de fondo de botella. Una mañana, estaba Flavia regando las plantas de una pequeña terraza que se encontraba en el segundo piso. Como el agua no salía de la manguera, conectada al grifo de la azotea, se le hizo muy fácil aspirarla, para que bajara el agua. En ese instante el chorro del agua se le vino con una fuerza tremenda como si se tratara de una catarata, a tal grado que Flavia cayó ahogada al suelo . Todas las hermanas corrimos a su auxilio, pero Flavia no respondía. "Hay que hacerle respiración de boca a boca", dijo alguien. Nadie se animó. Diez minutos después del accidente, apareció la ambulancia de la Cruz Roja.


Yo fui la única que acompañó a Flavia. "¿Le hicieron respiración de boca a boca?", me preguntó uno de los enfermeros. "Sí", contesté a sabiendas que mentía. Al otro día, cual no fue nuestra sorpresa de ver a Flavia con un enorme ramo de gladiolas. "En agradecimiento porque me salvaron la vida", nos dijo. "No, Flavia, quien te salvó fue la Cruz Roja", le confesé sintiéndome absolutamente culpable. Desde entonces llevo grabado en el corazón una crucecita roja, la cual me recuerda, constantemente, que allí está.

Todo lo anterior le platicaba al muy dinámico presidente de la Cruz Roja Mexicana, el licenciado Daniel Goñi Díaz, en tanto visitábamos, junto con el doctor Daniel Zajarías, la remodelación de las instalaciones. Salí tan entusiasmada de la visita por todo lo que había visto que decidí escribirle, justo el Día Mundial de la Cruz Roja, una carta a su fundadora, una zacatecana excepcional llamada Luz González Cosío de López, quien fuera a ver, en 1910, personalmente a Porfirio Díaz para solicitarle la creación de la Cruz Roja Mexicana. El entonces Presidente instruyó a la Secretaría de Hacienda una partida presupuestal anual por la cantidad de 15 mil pesos a favor de la naciente institución.

México, D.F., a 8 de mayo de 2011.

Estimada señora Luz González Cosío de López:

En este Día Mundial de la Cruz Roja y Media Luna Roja me dirijo a usted con motivo de informarle del estado actual de la Cruz Roja Mexicana, organización humanitaria y altruista, la cual gracias a sus esfuerzos brinda sus servicios a la población mexicana y asistencia cuando es requerida por otras poblaciones. Desde su fundación en 1910 la Cruz Roja Mexicana ha seguido los ideales de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, unidad y universalidad, mismos principios que usted, y la brigada de damas voluntarias que encabezó, demostraron hace más de un siglo al socorrer a la ciudad de Monterrey tras el diluvio e inundación que sufrieron los habitantes de esa ciudad. Su espíritu humanitario y sus esfuerzos voluntarios han servido de modelo para esta organización que hoy en día es necesitada y amada por el pueblo mexicano.

Actualmente, la institución ha crecido a tal grado que, hoy por hoy, incluye 518 delegaciones en todos los estados de la República y un parque de ambulancias que incluye más de 700 ambulancias nuevas y equipadas para la atención de urgencias. La benemérita institución cuenta también con un moderno hospital en la Ciudad de México el cual funciona como centro de alta especialidad en la atención de trauma. Los mexicanos estamos orgullosos de ser el país con el más grande hospital de esta categoría de cualquiera de las sociedades nacionales del movimiento de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en el mundo. Sin embargo, el más grande logro es nuestra fuerza de voluntarios. En México la Cruz Roja tiene ahora más de 30 mil voluntarios.
No sólo prestan sus servicios dentro del territorio nacional en caso de urgencias cotidianas y desastres naturales, sino al igual brindan apoyo a otras naciones. En el último año los pueblos de Haití, Chile y Japón presenciaron la fuerza de la naturaleza al ser golpeados por unos de los terremotos más poderosos jamás registrados en la historia. La Cruz Roja Mexicana con el apoyo del pueblo mexicano se solidarizó con nuestros hermanos, y brigadas de voluntarios recolectaron alimentos y víveres para llevar a las poblaciones afectadas por estos desastres.

Como mexicanos nos enorgullece nuestra Cruz Roja -su Cruz Roja- ya que en realidad todos somos Cruz Roja: algunos como voluntarios, otros como víctimas que debemos nuestras vidas a la acción humanitaria de esta benemérita institución. Sabemos que en momentos de necesidad siempre podremos contar con el apoyo de la Cruz Roja y sus voluntarios, y la Cruz Roja Mexicana siempre podrá contar con el altruismo del pueblo mexicano para mantener esta organización viva y ayudarla a superarse día a día . Este 10 de mayo, Día de las Madres, usted deberá sentirse orgullosa, ya que como fundadora de la Cruz Roja Mexicana usted puede considerar a más de 30 mil voluntarios de la Cruz Roja Mexicana como sus hijos, única institución de México en la que realmente creemos y le tenemos confianza.

Atte. GL.

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Espero haya sido de su agrado


Muchas gracias.
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